martes, agosto 12, 2008

Verbigracia

Por cuestiones que ya he mencionado someramente en otro lugar he tenido que utilizar alternativamente Blogger y Wordpress y para programar algunos cambios en las plantillas de los blogs lo hice tocando de oído, o sea, googleando para ver cómo lo hicieron los que vinieron antes que yo y tuvieron a bien documentar sus avances por sobre la bestia.

Cultura pop mediante esto me llevo a pensar en como perdemos paulatinamente el control total de los artilugios tecnológicos que nos rodean. Casi nadie programa en (el mítico) código maquina -teniendo en cuenta el siempre creciente número de usuarios de la Web-. Algunos más lo hacen en lenguajes como Java o HTML. Muchos más en CSS, ese que sirve para programar las plantillas de los blogs. Y el resto, la gran mayoría de los usuarios, utiliza lo que le brinda el motor de blogs o hace lo que yo: reprogramaciones al tun-tun, trial & mistake.

Todos sabemos algo de los manejos de la poderosa Internet pero llegar hasta el fondo se nos hace muy difícil: cuando algunos hablan de paquetes de datos que circulan por ahí, no necesariamente por el camino más eficaz, y todo ese tipo de gillipolleces, termino por perderme.

Verbigracia, recorde la serie de cuentos del escritor norteamericano Isaac Asimov, "Fundación": el Imperio Galáctico se desintegraba, y la enseñanza de las ciencias era cosa del pasado. La técnica había degenerado en un conjunto de técnicos que mantenían el equipamiento atómico sin realizar un minímo cambio, utilizando repuestos antiquísimos. Para intentar detener está espiral hacia la nada apareció Hari Seldon, el más brillante de los psicomatemáticos que haya tenido el Imperio. Este planteo la creación de una colonia de científicos que tendría por tarea manifiesta el recopilar información para una futura Enciclopedia Galáctica que pondría a resguardo toda la ciencia acumulada por la humanidad durante los siglos de los siglos. Pero, Seldon sabía que la ciencia o avanza o se muere, por lo que utilizo a la Enciclopedia como una excusa necesaria para sus verdaderos fines: la colonia de científicos y sus familias, la "Fundación número uno", era la última esperanza del Imperio para sobrevivir. Un grupo de personas que tendrían los conocimientos científicos para sobrevivir luego de la debacle explosiva que se avecinaba. Tanta razón tuvo Seldon, ayudado por su psicohistoria (ciencia que permite, por métodos matemáticos, calcular los hechos futuros), que cuando la ciencia desaparecio de los Reinos Exteriores del Imperio moribundo, la Fundación utilizo la ciencia como metódo de control de estos a partir de la creación de una religión exportable a propósito de una ciencia que, de tan avanzada para esa gente que había involucionado, parecía magia (como bien puntualizo alguna vez Arthur C. Clarke).

Qué loco, ¿no?

sábado, agosto 02, 2008

Italpark

Voy y vengo
no se lo que busco
y no se lo que encuentro

Todo:
vacío
marchito
infinito

Jesucristo tercermundista,
ni para los clavos, ni para la cruz, menos para el dolor.
Sólo el manto, las espinas y ¡a rezar!

Y vamos a pasarla bien:
tu juegas al amor,
yo nunca entiendo nada.

Mi vida, un trompo cruel,
vértigos que se multiplican
y golpean el cristal quebrado
............................................[que es mi sostén.

Un diluvio sobre la hoja de un periódico.

Y sí, Dios mío, ya me di cuenta: estoy vivo.

domingo, julio 06, 2008

Incertidumbre

Horizonte de perfil,
mirada de cristal,
entrecierro los ojos
.............................y veo el miedo.

En el baile del decidir
no acierto mi camino:
..................................Me canso.
..................................No me muevo.

Nostalgias de un futuro que perdí,
y recuerdos de un presente impar,
..........................viejo he de venir.

Ahora sólo resta aguardar
a que la vida nos depare algo bonito.
O nos separe. O qué.



Un rayón constante de luz
...............................en la tristeza,
la historia que se cuenta
.....................................y me la inventan y yo la creo.

Dos cuerpos en la noche
se desencuentra cuando chocan:
chispas en las cenizas del tal vez.

Sopló sobre los restos, y debajo:
lo de siempre, eso que brilla.


Hasta que se apague.
O se canse.
Pero mientras, brilla.


jueves, junio 19, 2008

En puño cerrado no entrán moscas

El gol de Rodrigo Palacio en el último segundo frente a lo ecuatorianos desato en mi la bronca que me había quedado de los partidos de Boca en la Copa Libertadores. Pero, hablando con compañeros de trabajo, ni así se saco el estigma de mal definidor. De hecho, la verdad que pateo al bulto y por suerte entro. No importa, me permitió cerrar el puño con bronca y gritar el gol. Y si el gol lo hubiera hecho uno de River tambien lo gritaba, no como muchos de ellos que dicen que si el gol lo hace un "bostero" no lo gritán. A freir churros, muchachos.

Obsecuencia



Yo todavía no estoy muy seguro de lo que pienso acerca de todo el tema del campo. Sí se que es muy complejo para resolverlo con la vieja lógica del ganar/perder. Acá tenemos que ganar todos: retenciones para el campo con menores tasas según productividad, cantidad de has., zonas, productos cultivado, etc; el gobierno tiene que ser menos presidencialista y más parlamentario (eso no quiere decir que Nestor K. sea Jefe de Gabinete... sino nos quedamos sin Presidenta); las protestas no pueden afectar a toda la población de una manera tan taxativa. Y dejo este video, sin emitir opinión sobre ellos, porque me pareció gracioso. Hay peores, algunos que rayan el antisemitismo encubierto y otros que van hacia el otro lado. Llamar "montonera" a Cristina no colabora en nada a la discusión. Bah, me parece.

jueves, junio 12, 2008

La persona y la guerra

Acerca de Los viajes del Penélope, de Ricardo Herrscher (Buenos Aires, Tusquets Editores. 2007):

"¿Qué hay en los libros esos que son mucho más que palabras?"

No estoy seguro si esta frase la pensé o la leí y luego decidí apropiarmela, como suele ocurrir. Una noche de mayo, termine de leer por segunda vez este bellísimo libro que rezuma humanidad. Imaginarán ustedes que un libro que provoca los sentimientos de tal manera no tiene otro destino que una reseña en este lugar. Pero, sin computadora cerca y sin poder resistirme, decidí dejar constancia de mis pensamientos desvelados y tristes:

"'Subordinación y valor, para defender a la patría' suena a ceguera, a incondicionalidad mal puesta, a cobardía implícita. Pero en la gente correcta refleja quienes somos y porque estamos aquí. Y, después de todo, eso es lo que importa. Me llena el corazón ese orgullo inapelable de ser argentino, no porque seamos mejores que nadie sino porque no somos menos. Hoy, en está mustía y tan viva habitación de pensión, no puedo más que sentirme feliz por haber compartido con esta gente parte de su historia. (17/05/08 - 3.30)"

No se si podría ser objetivo en una posible critica, por lo que ni siquiera hago el intento. Puedo decir que el libro no muesta a la guerra como un todo, como objeto de estudio, sino que revela detalles de la gente en la guerra, lo que cambia y lo que no, las miserias y también las pequeñas grandezas. Pinceladas de un artista que retrata a su vez la posguerra, como afecto a los protagonistas, y también la falta de entendimiento de aquellos que lo miran desde afuera. Es raro hoy, época de frases grandilocuentes, que se igualen sin hacer distinción ni valorizaciones, los interéses y las pasiones que dominan a los seres humanos, sean estas la nacionalidad, el patriotismo, o simplemente un barco o un guiso.

Gracias Ricardo Herrscher por compartir estas experiencias y regalarnos un despliegue de sútil arte sin parangón, en donde lo más delicado de todo es la falta de afectación del que escribe.

miércoles, junio 04, 2008

Retroremix pasadológico

¿Cuándo la fascinación se convierte en culto? Fácil: cuando igualamos limitaciones tecnológicas con alma. Pienso en mi vieja Commodore 64, que tantas alegrías me prohijo además de ser mi particular puerta a la computación en gral. y a la programación (en BASIC -acallen los abucheos, please!), aunque nunca llegue a nada con ello. Conviene mencionar que esa C=64 la tuve a mediados de los '90, o sea, BIEN pasada de moda pero fiel a las posibilidades económicas de mi flia. Más allá de las chanzas de aquel tiempo, fui un espectador privilegiado de las postrimerías de una época y el comienzo de otra: la llegada arrasadora de las PC modulares.
Entonces remixaba nuevas prácticas con viejas tecnologías: la celebérrima C64 trataba de mantenerse a flote. Teníamos emuladores de Spectrum, C128, Amiga, PC IBM. A través del código y la programación intentaba, en vano, de permanecer en la cresta de la ola:el sólo hecho que requirieran emuladores de otros equipos indicaba ya la debacle, el cambio de preferencias en el gusto del público.

Además era yo el féliz poseedor de revistas (seudo) especializadas que enseñaban a programar, juegos y utilidades caseras de contabilidad. Las revistas más tremebundas y emocionantes proponían juegos realmente complejos (usualmente las yanquis, me viene a la memoria una de nombre "Run", o algo así). O sino joysticks caseros. O artefactos de rejunte que servían para manejar interruptores de energía:el sueño del hogar computarizado a la manera ochentosa.

Una concepción mucho máas personalizada y cercana de la computación, donde todavía podíamos tener el control de nuestras maquinas, comprender como se movian sus engranajes.Esta frase me retrotrae a esos libros de computación que enseñaban a programar Basic, o explicaban el código maquina como si de aprender un idioma extranjera se tratará. Mezclabamos cables, circuitos lógicos y largas frases en Basic que eran autoevidentes. Estabamos de este lado de la Matrix, y ahora estamos del otro. Lo que controlabamos ahora nos controla.

Era, en fin, una forma de controlar con la retórica lo que se perdía en el ámbito tecnológico: como salvar un matrimonio que se cae a pedazos cotidianamente con cartitas de amor. Tapar el sol con la mano, una marcha no transmitiéndola. Si estamos ganando, entonces no estamos perdiendo. Pero una batalla no es la guerra... y sino mirén esto. Y esto:)