jueves, abril 26, 2007

Telerman

Que grande Telerman!!!

Tiene Blog propio: http://jtelerman.blogspot.com

Y no contento con eso tiene el tupeé de: leer "El Péndulo de Foucault" y escuchar a Lisandro Aristimuño.

(Estaba por irme pero cuando encontre esto dije: too much).

Mis opiniones políticas son archi conocidas, y si el blog fuera menos "viva yo" more power to him. Como no lo es, entonces, la crítica.

lunes, abril 23, 2007

Los Pumas Rugby con Corazon

Se que es cursi, pero cuando se ven abrazados frente al haka neocélandes adentro mío se despierta eso que llamán nacionalidad. Sera que seremos un poco así: SOLOS CONTRA EL MUNDO. Y encima nos gusta. A mi me gusta al menos.

Cuatro fantásticos

El viernes pasado tuve la oportunidad de ver (y escuchar) en La Trastienda a la banda uruguaya "El cuarteto de Nos". Y fue parabienes. Una Trastienda hasta las bo..., con gente que espero incolume bajo la lluvia que amenezaba convertirse en diluvio. Valio la pena. La inmensa solvencia del cuarteto, con 23 años bajo el brazo, se notaba a la legua. Abrieron con "Raro", la canción que le da nombre a su último trabajo, y ya tenían a todo el público cantando. Siguieron himnos como "Así soy yo" o "No quiero ser normal". Y terminaron los bises con dos joyitas: "Me agarré el pitito con el cierre", canción onda rejunte de los Simpsons cuando hacen un disco para una causa de caridad, con ese sonido Live Aid lleno de guitarras y encendedores flameantes, para cerrar con "Bo' cartero".
... y de ahí cantando por Avenida Belgrano... todos en banda... en marcha triunfal... "ME AGARRE EL PITITO CON EL CIERE!!!"

www.cuartetodenos.com.uy

O discos en los sitios habituales... o sino esperar a que el PODOMATIC decida funcionar para que pueda subir nuevas canciones.

jueves, abril 19, 2007

Este que escribe no soy yo...

¿Qué pasa si el día menos pensado -mañana, por ejemplo- viene Blogger -o Google, como más les guste- y dicen: todo esto que escribieron es mio/nuestro? ¿De qué palo nos colgamos?
Esta no es una noción novedosa ni mucho menos pero es una que no me había planteado anteriormente con seriedad. Tampoco es que considere que mis elucubraciones en este ámbito sean demasiado profundas ni ansian la eternidad, pero como mínimo son mías: yo las escribí, para mal o para bien, bella u horriblemente, pensando y tecleando o tecleando sin pensar. No importa. Provoca un miedo paranoico ya el saber, aunque intentemos no pensarlo, que a través de la red se puede ingresar en cualquiera de nuestras computadoras. Por qué querrían entrar en nuestras miserables vidas es otra historia.
Es, si lo quieren poner en términos teóricos, el pasaje de la sociedad del disciplinamiento que plantea Foucault con el panóptico a la del control: la torre desde donde se controla lo que están haciendo debajo. Podemos pensar en la carcel, o en un hospital. O simpleamente la garita de seguridad de un banco. Además esa necesidad moderna de apartar el elemento enfermo, diferente de la gran masa social (la carcel o el psiquiatrico para los inadaptados, el hospital para los enfermos): hay que esconder, apartar lo que es diferente. Piensese en algo tan sencillo (o debería serlo) como la elección sexual de una persona. ¿O van a creer que antes no había homosexuales? Siempre los hubo, pero estaban escondidos. Recien desde un tiempo atrás -un tiempo corto- se ha comenzado a "come out of the closet". El punto es que el control hoy en día pasa por otro lado, un control que le sirva al sistema capitalista. La elección sexual es importante desde el punto de vista del marketing. Además el control pasa por otro lado. Pasa por la aceptación voluntaria, por tender hacia el control, por querer que todo el mundo sepa que estamos haciendo a cada instante. Esa necesidad de mostrarnos en el eter a la vez que escondemos la cabeza como avestruz en la vida cotidiana. Lo que voy a decir es una obviedad pero tenemos núemero de documento, de tarjeta de crédito, mail, telefóno, y ahora hasta ropa con GPS (la wereable, furor en países como Italia). El control como una forma de venta. Tan controlados estamos que nos hacen creer que lo que escribimos es nuestro cuando ya hay leyes que dicen que no lo es. Es como si nos estuvieran diciendo: si queres pertenecer lo tuyo es mío y lo mío es mío.

jueves, abril 12, 2007

Ma si, que vengan

Me entere que los ingleses están por filmar una película sobre la guerra de Malvinas y que el papel de Galtieri sería interpretado por Al Pacino. Más allá de todo lo que tenga que decir sobre la guerra quiero ver a Al Pacino creando su versión del borracho generalisimo. Ya me lo imagino con su "si quieren venir que vengan" que yo traduciría de la siguiente manera:
If they want to come, let them come. We will battle them.
Si a alguien le interesa le explico el porque de está traducción.

Alanis Morissette

Nunca te escondiste detras de una cancion? O detras de tu imagen, o de lo que el mundo espera de vos? Las relaciones son sexo, salidas y comer juntos. Y eso es todo. Vida patetica y aburrida.

Dicotómico

Vi un cartel en la Facu (los voy a torturar con la Facultad, pero es mi campo de acción y de reflexión) que hablaba de Malvinas: "Fuera yanquis de Irak! Fuera el Imperio de nuestras Malvinas!" Y eso era todo.
Este es el tipo de afirmación que no tiene mayor importancia: Hago una declaración de principios, que no explico ni probematizo, pero que al hacerla me deja bien con los amigos. Fulbito para la hinchada, que le dicen.
Es ponerse en el afuera de los probemas y señalar a Fausto como un egoísta demente por firmar un pacto con el diablo. ¿Qué quiero decir? Es facil señalar los errores del mundo sin ponerse a pensar por donde los fenómenos están atravesados por las subjetividades, qué discutimos, cómo podemos cambiar o como minímo discutir sobre cambiar.
Ese tipo de acotaciones como las del afiche dejan afuera cualquier tipo de tonalidades de grises, y cualquier posibilidad de solucionar nuestros problemas, ya que al afirmar algo quiero decir que ni pienso en ello, o si pero al estilo de "pienso esto, no me jodan, no voy a cambiar mi forma de pensar si no lo hacen uds."
Es fácil ver los fenómenos desde las dicotomías simplificadoras planteadas desde el marketing de los medios de comunicación. No hay que olvidarse que los medios son justamente eso: medios para un fin. Hay que utilizar los medios como el comienzo de la discusión y no el fin de ella, como si lo que te dicen cerrará la posibilidad de pensar los temas.
Hay dicotomías en las papeleras, en Neuquen, en los piqueteros, porque es re fácil hacerlas. Hay que salir de ahí para realmente opinar sobre los temas sin pesadas mochilas que nos lleven hacia abajo.

sábado, abril 07, 2007

La memoria donde ardía

(Esto lo escribí días pasados pero se me colgó la maquina, así que perdonen la falta de entusiasmo.)
El miércoles pasado tuve la oportunidad de presenciar el espectáculo de Miguel Bonasso y la banda musical argenmex “El juguete rabioso”. Me entere de su show el mismo día, con una postal que retire en la facultad. Sin posibilidad de invitar a nadie por falta de tiempo decidí ir solo (no va a ser la primera ni la ultima vez) y casi, luego de retirar la entrada gratuita, termino por irme: mi cabeza estallaba por los problemas mundanos, cotidianos que propone el trabajo. Hubiera cometido un grave error, to say the least.
Lo que más me sorprendió fue la capacidad actoral de Bonasso Sr.: la lectura no fue monótona ni mucho menos sino que estuvo salpicada por acentos latinoamericanos, énfasis, enojos que por momentos parecían verdaderos. Y entre lectura y lectura las canciones de la banda liderada por Federico Bonasso, el hijo del periodista/escritor, en donde se destaco la canción homónima al libro del padre, “La memoria donde ardía”, dedicada a una desaparecida y su hija y a las Abuelas de Plaza de Mayo y demás organizaciones de resistencia y recuperación de la memoria.

Destacar además de la letra de la canción que prometo para la próxima, la falta de referencias políticas a la campaña electoral porteña, mas allá que había un dejo de política flotando en el aire (esta frase me resulta graciosa, no se por qué).

Vi a Daniel Filmus, que se fue antes para que no lo vieran apoyando a un candidato de la contra (supongo), sé que estuvo Ibarra y varias Abuelas y Madres.

Dos detalles:
- Antes de comenzar, con todas las luces apagadas, sonó un celular al ritmo de la Marchita y las risas no se hicieron esperar. Eso sí: algunos deditos en V al final me rompieron las guindas... y no estoy seguro del motivo.
- Estuve intentando buscar en Internet algunas de las canciones de la banda y no encontré ninguna para bajar, ni tampoco el disco en venta por ahí. Les dejo igual el link del MySpace donde escuchar buenas canciones de ellos: www.myspace.com/eljugueterabioso.


Caminar sobre las nubes








Escuchen! -- Sebas





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lunes, abril 02, 2007

Culto a los muertos II

"Forward, the Light Brigade!"
Was there a man dismayed?
Not though the soldier knew
Some one had blundered:
Their's not to make reply,
Their's not to reason why,
Their's but to do and die:
Into the valley of Death
Rode the six hundred.

Cannon to right of them,
Cannon to left of them,
Cannon behind them
Volleyed and thundered;
Stormed at with shot and shell,
While horse and hero fell,
They that had fought so well
Came through the jaws of Death
Back from the mouth of Hell,
All that was left of them,
Left of six hundred.
When can their glory fade?
O the wild charge they made!
All the world wondered.
Honour the charge they made!
Honour the Light Brigade,
Noble six hundred!
- “The charge of the light brigade”, Alfred Lord Tennyson

Si buscamos ejemplos que muestren a las claras lo fácil le resulta a una sociedad -la nuestra- caer en una psicosis colectiva no hay que ir más allá que la guerra de Malvinas. No hacen falta, a estas alturas, analizar las causas. Bastará con decir que la dictadura buscaba una manera de perpetuarse en el poder y, a la vez, desembarazarse de los estragos que ellos mismos habían realizado durante la represión ilegal (por represión entiendase asesinatos a mansalva, torturas y desapariciones) embarcándose en una “guerra justa”, una convencional para lo que se suponía que habían entrenado toda su vida. Así lo hicieron y con una mezcla de imprevisión y errores tácticos todo termino de la peor manera posible.
Volviendo a lo de psicosis lo menciono porque es una de las causas que nos impide ser objetivos en analizar el conflicto del Atlántico Sur no ya de manera desapasionada, porque nos sería imposible, sino al menos sin ataduras sesgantes que nos impiden ver lo que no queremos ver. En Malvinas vemos todas nuestras fallas como sociedad, los errores de nuestros gobiernos, la ceguera obnubilante frente a las relaciones internacionales (esa que no nos permite comprender que, al fin y al cabo, no somos el centro del universo). En Malvinas, como en todos los eventos de nuestra historia, somos lo que somos y por tanto obtenemos lo que nos resulta posible, y no más. Sería fácil decir que la culpa la tenemos todos. Pero negar una simplificación tan burda no debe evitar el señalar, sí, que las culpas yacen en múltiples niveles y en distintos grados de nuestra urdimbre social.
Veamos algunas, sin orden temático ni de ninguna clase:
u Errores garrafales en la visión de conjunto, en cuanto a la reacción de la comunidad internacional. El primer supuesto erróneo, por supuesto, fue el pensar que Inglaterra no se lanzarán a la guerra para recuperar unas islitas pérdidas en un remoto lugar del océano Atlántico. Craso error por dos motivos: uno, porque los ingleses sintieron que su honor como nación beligerante y conquistadora estaba en entredicho; y dos, porque constituyo la excusa perfecta para los militares de aquél país para evitar que el presupuesto de defensa siguiera cayendo en picada. Además, Margaret Tatcher encontró en la impericia argentina la posibilidad de continuar en el poder y revertir su baja popularidad así como la de sus políticas neoliberales. Pero ese análisis constituye un capítulo aparte. El segundo error fue suponer que los EE.UU. se mantendrían neutrales ya que la Argentina era un aliado en América Latina y, por tanto, no saldrían corriendo a socorrer a sus antiguos amos. La posición de Argentina como garante del orden en el sur del continente eran no por razones de conveniencia política sino por las posturas ideológicas de sus brillantes gobernantes. Y justo por eso nunca existió la posibilidad que nuestro país terminará por alinearse con la otrora URRS a cambio de que estos últimos proveyeran armamento;
u Esta visión errónea de la reacción inglesa así como la sobreestimación de las posibilidades de que la diplomacia encontrará la solución al conflicto hizo que no se realizarán preparativos para enfrentar una guerra en gran escala. Una vez que se cayó en la cuenta los preparativos fueron apurados y faltos de coordinación y para muestra solo hace falta un botón: no se alargo la pista de Puerto Argentina para que pudieran operar aviones que permitieran una cobertura del espacio aéreo sobre las islas. Desde el día uno de la guerra el control del espacio aéreo fue británico. A su vez, la defensa se reconcentro en la capital de las islas, envolviéndola en una cerco estático en vez de tener una defensa móvil que permitiera, al menos, hacer el intento de evitar el desembarco británico en las islas;
u Otra vez desde el punto de vista militar el dejar la mayoría de las tropas de elite en el continente por una posible represalia chilena no tiene demasiada explicación. Tampoco lo tiene el replegar toda la flota de mar luego del hundimiento de uno de los buques.
u ¿Hace falta recordar que si se hubiera esperado unos meses las fuerzas armadas argentinas hubieran estado mejor preparadas (por ejemplo: se hubieran completado la entrega de los misiles Exocet por parte de los franceses), y la presencia británica en las islas hubiera disminuido considerablemente, además que uno de sus portaviones -el Hermes- estaba cerca de ser retirado del servicio activo?
u El tema de la falta de provisiones para las tropas tiene que ver también con la falta de previsión ya que escaseaban, más que alimento, vehículos de transporte y una cadena de mando flexible. Además la corrupción circundante a la entrega de alimentos y vituallas por parte de la población civil no deja de impresionar por su, dare I say it, IDIOTEZ.

El tema de los chicos de la guerra merece un párrafo aparte. No estoy para nada convencido que aquellos muchachos llevados a pelear tuvieran, en conjunto, un desconocimiento tan grande sobre los motivos de su presencia en las islas como se nos quiere hacer creer en determinados círculos. Supongo que había, como en los demás aspectos de la vida, gente de todo tipo, aquellos que no sabían donde estaban parados, los que no querían estar allí, los que querían estar allí con toda su alma en aras de ese algo que llaman patriotismo, y los que al estar en aquel remoto lugar le iban tomando cariño y deseaban defenderlo con su vida. Lo que si estoy en condiciones de afirmar que en conjunto aquel grupo de personas en aquellas apartadas islas que tan injustamente nos fueran arrebatadas dieron sus vidas y sus almas en defensa del honor nacional. Por eso me resulta profundamente doloroso el hecho que no fueran recibidos como los héroes que fueron: recibimos a una selección que salió segunda en una competencia deportiva como héroes nacionales y no fuimos capaces de ver en nuestros jóvenes muertos, y en aquellos que los sobrevivieron, la hidalguía de una gesta titánica que, mas allá de las ideologías, deberíamos haber honrado, no veintipico de años después sino en aquel momento.

Dos aclaraciones que considero dignas de hacer:
- Creo que lo que más se hizo evidente durante el conflicto es que nuestro país y nuestro pueblo es pacífico, no es amante de la guerra para resolver las disputas, no vimos la resistencia sino como un último recurso. Imprevisión o no, eso dice algo de nosotros como sociedad. Aunque no estoy muy seguro de poder descifrarlo.
- A mi entender (y no soy el único) la Guerra de Malvinas fue la última guerra convencional que tuvo lugar durante el siglo XX: se enfrentaron dos ejércitos en batallas que pusieron a prueba la maquinaria militar y táctica de ambos países, en un terreno acotado, sin nunca poner a la población civil de por medio, salvo en contados errores lamentados por ambos lados (la explosión de un misil inglés proveniente de un barco en una edificación civil en la capital de las islas), y, aunque ocurrieron desmanes de ambos lados, reconocidos y probados, asesinatos sin causa y muertes evitables, hay que reconocer que los combatientes se trataron con el respeto que se merecen soldados en defensa de lo que creen sagrado, fuera la propia vida, la de sus compañeros o el honor nacional mancillado. Un homenaje entonces a esta gente que dio sus vidas por aquello que creían o por lo menos que dio sus vidas.

Seguramente habrá gran divergencia de opiniones acerca de lo que leyeron más arriba. De hecho, el primero que lucho consigo mismo al escribir, que trato de hace equilibrios entre sus múltiples opiniones y sus sentimientos más caros es quien esto escribe. Es un tema espinoso que me toca en lo más hondo como una patada en la espinilla. Así que, amigos lectores, sean amables conmigo.