Italpark
Voy y vengo
no se lo que busco
y no se lo que encuentro
Todo:
vacío
marchito
infinito
Jesucristo tercermundista,
ni para los clavos, ni para la cruz, menos para el dolor.
Sólo el manto, las espinas y ¡a rezar!Y vamos a pasarla bien:
tu juegas al amor,
yo nunca entiendo nada.
Mi vida, un trompo cruel,
vértigos que se multiplican
y golpean el cristal quebrado
............................................[que es mi sostén.
Un diluvio sobre la hoja de un periódico.
Y sí, Dios mío, ya me di cuenta: estoy vivo.

2 comentarios:
Qué poético estás últimamente. Me gusta.
A veces el unico escape frente a los problemas para los que no terminamos de encontrar una solucion es la poesia.
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