El tractor amarillo
Lo que me da miedo es que todavía recuerdo ésta canción. Días de trabajo en el negocio de los padres (una frutería), un verano caluroso, tardes largas y aburridas, la húmedad del piso recién baldeado, una plaza enfrente (en Burzaco, para más datos) del local que la responsabilidad imbuída en mi me impedía alcanzar. Eso me acuerdo.
Ah, y que la canción tenía su lado simpático.

1 comentario:
Ja, ja, yo también me acuerdo. No me digas que no eran simpáticos los gallegos?
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