sábado, agosto 11, 2007

El tractor amarillo

Lo que me da miedo es que todavía recuerdo ésta canción. Días de trabajo en el negocio de los padres (una frutería), un verano caluroso, tardes largas y aburridas, la húmedad del piso recién baldeado, una plaza enfrente (en Burzaco, para más datos) del local que la responsabilidad imbuída en mi me impedía alcanzar. Eso me acuerdo.



Ah, y que la canción tenía su lado simpático.

1 comentario:

La Incondicional dijo...

Ja, ja, yo también me acuerdo. No me digas que no eran simpáticos los gallegos?