Un mundo nuevo, una vida corta
Vacaciones en Perú, ¿quién lo hubiera pensado?
No hay detergente liquido (excepto en los supermercados), sino que se utiliza una especie de Odex; el pan se vende por unidad a 10 céntimos; al taxista se le regatea el precio: un viaje de $10 te termina saliendo 4 soles (sl.).
Conocí la Lima virreinal, mucha gente, un morro desde el que se ve toda la ciudad: San Cristóbal. Pero el camino es feo, sin baranda y muy empinado. Cuentan que el año pasado se cayó un taxi sobre el techo de una casa.
Hay pocos semáforos, y el tránsito es desordenado, pero más lento y -tal vez- más seguro. Practicamente no hay colectivos como los nuestros, sino pequeñas combis, a las que llaman "combis asesinas", porque los conductores manejan muy rápido. En la puerta hay un cobrador que dice los destinos del vehículo como si su vida dependiera de ello: "todo derecho por Arequipa, Miraflores, Chorrillos..." y así. Imaginen ese grito y el de "suban, suban" durante todo el viaje. Pintoresco.
Hay puestos de ventas callejeros por todos lados, que venden de todo. Son como pequeños kioskos, aunque también hay los que venden jugos naturales, pollo frito, chicha morada casera, y otros menjunges raros.
Pollerías son como pizzerias: una por cuadra. Y muchos "chifas", que es el criollo para chi fan (que significa "comer arroz"), donde se vende comida china, en su versión peruana. Resulta que a mediados del siglo XIX, de acuerdo a una nota publicada en el diario peruano "La República", el 15/10/2005:
"Los chinos empezaron a tomar el centro en 1855, cinco años después de haber llegado al país bajo el sistema de contrato de trabajo. (...) Cuando se les acabaron sus contratos se juntaron y alquilaron una casona en la calle que ahora se llama Billinghurst, a media cuadra de la calle Capón. Precisamente él, cuando era alcalde, en 1909, la demolió, tal vez pensando que así dejarían el centro los chinitos que se fueron multiplicando por decenas. (...) Los chinos adecuaron su comida para el gusto criollo y comenzaron a cocinar, por ejemplo el arroz chaufa. Y los peruanos también han usado productos, como el sillao para el lomo saltado. (...)Después de la comida criolla, el chifa es la comida que más éxito tiene en el Perú. Como prueba de ello, dice que hay alrededor de 5 mil chifas solo en Lima. Y solo hay un Barrio Chino, pero no hay barrio italiano, ni alemán, ni de ningún otro país."
Hablando de periódicos, una novedad para mi cerebro periodístico: los diarios "chicha", que según leo, es para la gente de bajos recursos, un divertimento pueril como los programas de chimento. Al lado de estos, el canal de las placas rojas es un poroto. Se comprán a 50 céntimos (0,50 sl.) y los hay a montones. Con esos valores los sueldos no pueden ser muy buenos y los periodistas, por tanto, influenciables. Pero ésta, claro, es una opinión muy personal.
La ropa, cambiando de tema, es bien barata y de muy buena calidad. Un par de zapatos tipo Caterpillar salieron 80 sl. y un pantalón tela Pampero 30. Eso si: los lugares donde se compra -Shopping Gamarra (a cielo abierto)- son peligrosos y conviene hacerse acompañar por algún local.
La vida es más barata que en Argentina, pero, como suele ocurrir, los sueldos son más bajos: un encargado de supermercado, gana 600 sl. ¿Quién puede vivir con eso? Ni para el alquiler alcanza, así que no tiene otra opción que vivir con sus padres.
Los dejo con lo que más me gusto de la música criolla peruana, representada por uno de los mejores exponentes en la actualidad: Eva Ayllón.
Nota al pie, de algo de que conocia: Inciclopedia es la versión en español de Uncyclopedia. Es una wiki humorística para toda la comunidad de habla hispana. Se compone de artículos supuestamente enciclópedicos, solo que en tono humorístico y a modo de parodia.

2 comentarios:
Voviste por aquí, qué bueno! Y sí, así es mi Lima, la has descrito muy bien. El resto del país es muy diferente. Más pobreza, lamentablemente...pero algunos lugares, mucho, mucho más bellos.
Un abrazo Sebas, a ver cuándo nos vemos, ya sea con un pisco o con un malbec.
Si, pero para todos nosotros hay luz al final del camino.
Estoy contento de estar de vuelta en mi casa, que es este blog. Es comodo y calentito... el invierno es largo.
Publicar un comentario